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México: Los Niños Héroes: ¿Es correcto inventar la historia?

Posted by El Corsario Negro en 2010-09-13

«- Triste la tierra que no tiene héroes
– No, triste la tierra que necesita héroes»
Bertolt Brecht

Mi duda: ¿Es correcto inventar héroes? ¿Fabricar una historia para inspirar a la población? ¿En realidad necesitamos héroes en primer lugar?

Monumento a los Niños Héroes

Monumento a los Niños Heroes

Durante el conflicto entre México y Estado Unidos, donde perdimos no solo la guerra sino también la mitad del territorio, hay un episodio que llena las papelerías de estampas y monografías, el sacrificio de los Niños Héroes durante la batalla de Chapultepec.

Recuerdo la ceremonia cívica en la primaria, donde empezaban a pasar lista:

– ¡Vicente Suárez!
– ¡Murió por la patria!

– ¡Juan de la Barreda!
– ¡Murió por la patria!

Recuerdo oír la historia de como Francisco Márquez, niño de 13 años, moría valientemente enfrentando a un enorme soldado negro (o sea que aparte de todo racistas, ya que en el ejercito gringo de esa época no le daban armas a los negros ni en defensa propia), de como un amigo mio apellidado Montes de Oca se erguía al oír el nombre de Fernando Montes de Oca. Del rostro de Agustín Melgar, extrañamente al frente de todos, con uniforme elegante opuesto al simple uniforme de sus compañeros, en un lugar de honor que no quedaba claro a que se debía.

Niños Héroes

Niños Heroes

Y, por supuesto, la placa a la base del cerro y el mural en el castillo con Juan Escutia, envuelto en la bandera, mientras se arrojaba, en el sacrificio supremo, evitando que los gringos la capturaran.

Como buen niño con dos palmos de frente las dudas se manifestaban casi de inmediato, a base de preguntas y chistes. Que si Escutia se había tropezado con la bandera y caído por error. Que si le habían hablado desde abajo y la trató de usar de paracaídas. ¿Por que los gringos no agarraron la bandera abajo? ¿Qué iban a hacer los gringos con la bandera? ¿Para que la querían? Yo, como ateo, veía en el mural en el castillo de Chapultepec no a un alma elevándose cual águila al cielo de los patriotas, sino un pobre mocoso a punto de embarrarse con la falda del cerro, que hasta nopales tiene.

Mural Juan Escutia

Mural Juan Escutia

Nota al margen: La pintura me parece espectacular y dramática, una verdadera obra de arte. Aún más en el castillo, rodeado de la historia de la invasión.

En lo personal, interesado en la historia militar, la idea de aventarme al vacío envuelto en una bandera me parecía, en el mejor caso, torpe, como no fuera para caer encima de algún general enemigo, gordo de preferencia – para tener un mayor blanco – el cual no parecía ser el caso de Juan Escutia y el general Winfield Scott. Que la capturaran arriba o abajo, suelta o envuelta para llevar me parecía de poca importancia.

Luego empezaron a caer los detalles. Agustín Melgar, ya mayor, no era cadete, sino oficial del ejercito. De hecho, la mayoría de los «niños» ya no eran tan pequeños, sobre todo a mediados del siglo XIX (ya eran mayores de 15 años, con excepción de Vicente Suárez y Francisco Márquez, el menor, de 13 años). O sea que niños, lo que se dice niños, pues no eran. Peor aún, no eran los únicos seis. De hecho se quedó gran parte de los cadetes, mas de 60, pero solo se recordaba a los 5 fallecidos, mas Agustín Melgar, que era cachirul (¡hasta para los héroes tenemos cachirules, carajo!). ¿Por que solo celebrar a los muertos? ¿No valdría mas la pena celebrar a los que pelearon y vivieron para pelear otro día? Digo, la discreción es la mejor parte del valor.

Desde ese día, en vez de «Murió por la patria», al pasar lista decía, con voz baja: «Murió por pendejo».

Ya mayor, enfrente la dura verdad. Casi todo lo referente a los Niños Héroes era mito. Un cuento fabricado a finales del siglo XIX y mejorado por el PRI para tratar de enseñar a los niños que «Morir por la patria» era «cool».

La bandera del Castillo fue capturada por los gringos, sin suicidas, como se registró a nivel histórico, ya que el arrearla fue señal para ejecutar a los prisioneros del Batallón de San Patricio. Francisco Márquez, el único cadete del cual se tienen referencias históricas medianamente confiables, murió abandonado en la biblioteca del castillo, tras de que se le amputara la pierna (lo cual se me hace una forma trágica de morir «por la patria», siendo olvidado, herido, por sus compañeros y doctores tras la derrota), y Agustín Melgar «sumado» a la fiesta por el inventor de la misma, Miguel Miramón, traidor a la patria fusilado junto a Maximiliano en el cerro de las campanas, el cual era su amigo (Tema para una tesis: «El amiguismo en las fiestas patrias, un caso de estudio»). Y la explicación final: Miramón inventó la fiesta, ya que el mismo había sido uno de los cadetes que habían participado, y era una forma indirecta de hacerse una fiesta a el mismo.

¿Es correcto seguir enseñando a nuestro hijos una historia que es falsa? ¿Es buena idea celebrar algo que nunca pasó? (De hecho yo siempre cuestioné la sabiduría de celebrar una batalla que se perdió, pero dado que hay pocas de otro tipo en la historia de México, pues bueno, de lo perdido lo encontrado). ¿Hay que mantener una fiesta por «costumbre», o por el «mensaje» que da (el cual me parece malo de cualquier forma), o por que es «bonita»?

¿Derribamos el monumento a los Niños Héroes? ¿No tenemos ningún héroe?

Atrás del monumento de los Niños Héroes, después de los nombres de los mismos, viene escrito un séptimo nombre:

Coronel / Felipe Santiago Xicoténcatl / Comandante del Batallón de San Blas

Santiago Xicotencatl

Santiago Xicotencatl

De 41 años, el Teniente Coronel Xicoténcatl participó y fue herido en varias batallas de la guerra. Eventualmente se le confió el comando del Batallón Activo Guardacostas de San Blas y enviado a su muerte en una defensa suicida del Castillo. El, junto con los 400 nayaritas a su mando, defendieron casi hasta el último hombre el castillo, siendo destruidos en el proceso. Se tiene el testimonio de como el cargó con la bandera, y murió, lleno de agujeros de bala, envuelto en ella. La bandera del Batallón de San Blas, una de las banderas mas significativas de la historia de México (que curiosamente tiene los colores al revés, con el rojo pegado al asta).

Bandera del Batallón de San Blas

Bandera del Batallón de San Blas

Eso es lo peor de la celebración de los Niños Héroes, el insulto que se suma a la injuria. Tenemos héroes, tenemos patriotas que dieron su vida envueltos en la bandera. Tenemos los que dieron una defensa necia y valiente por un país partido en dos. Simplemente nadie los conoce, nadie cuelga banderas del Batallón de San Blas fuera de su casa. Ningún niño sabe quien fue Santiago Xicoténcatl. A cambio, celebramos una mentira inventada por un traidor a la patria, que quiere enseñar a nuestros hijos que deben morir por ellos.

Hace unos años Johnny tenía que entregar un trabajo de los Niños Héroes. Llegó a decir la verdad, que nunca habían existido, con documentos suficientes para sostener su dicho. Su maestro tuvo que darle la razón, pese a que contradecía el libro de texto oficial.

Me sentí orgulloso del valor de Johnny. Con suerte el no va a morir engañado por traidores, si no peleará como los ciudadanos libres, por las causas que el enarbole. Eso es lo que deberíamos enseñar a nuestros hijos. Pelear, y vivir para pelear al otro día, por causas valiosas y reales, en vez de morir por mentiras de los gobernantes.

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México: ¿Qué significa la palabra México?

Posted by El Corsario Negro en 2010-09-02

«En el nombre de Dios todopoderoso, autor y supremo legislador de la sociedad. El Congreso general constituyente de la nación mexicana, en desempeño de los deberes que le han impuesto sus comitentes, para fijar su independencia política, establecer y afirmar su libertad, y promover su prosperidad y gloria, decreta la siguiente:
Constitución de los Estados Unidos Mexicanos»
– Inicio de la Constitución de 1824, donde por primera vez se usa oficialmente el término «Estados Unidos Mexicanos» para nombrar al país.

Viva México Cabrones

Viva México Cabrones


En resumen: Nadie está seguro.
México, como nombre del país donde nací y vivo, surgió a inicios del siglo XIX, después de la independencia de España. Al querer buscar un nombre para el nuevo «imperio» decidieron utilizar el nombre de la ciudad capital, la ciudad de México.
Que es decir que si la independencia se hubiera concretado en Guadalajara, quizás el país, hoy en día, se llamaría «Estados Unidos de Guadalajara». Suena injusto para el resto del país. Quizás eso explica por que el resto de la nación tiende a guardar malos sentimientos contra los «chilangos» (los naturales de la Ciudad de México).
Muy bien, así que el nombre de México viene del nombre de la ciudad… ¿Y de donde vino el nombre de la ciudad?
Esa es fácil. Viene del nombre de la capital Mexica, que se ubicaba en donde ahora se encuentra la Ciudad de México (abajo de ella sería mas preciso). En aquella época la ciudad se llamaba México – Tenochtitlan.
Ahí es donde topamos pared, ya que hay varias teorías respecto a que significaba México para los Mexicas (comúnmente llamados, de forma inexacta, Aztecas), y ningún Méxica para aclararnos las dudas.
Algunas teorías son:
* Basado en las raices «Mexitl» o «Mexi», un nombre secreto para Huitzilopochtli(http://en.wikipedia.org/wiki/Huitzilopochtli). Lo que no me queda claro es que tan secreto es un nombre que uso para nombrar mi capital. Es como decir que mi nombre secreto es «Tin-Tán», y poner en la puerta de mi casa: «Casa de Tin-Tán». ¿Secreto? No lo creo.
* Basado en el nombre de la deidad Mectli, la diosa del Maguey. O sea que los Mexicas valoraban sus licores… Creo no habían demasiados magueyes por acá, así que no veo por que llamar así a su ciudad.
* Compuesto de las raices «Metztli» (Luna), «Xictli» (Ombligo o centro), con un «-co» (lugar de…) para rematar. «El lugar en el centro de la luna». ¡Ah chinga! ¿De la luna? ¿No la diosa de la luna (Coyolxauhqui) era la enemiga de Huitzilopochtli? ¿Cómo que de la luna?
* Una variación de la anterior… «Metztli» no es «Luna», sino «Lago Luna», refiriéndose al Lago de Texcoco, siendo entonces «El lugar en el centro del Lago de Texcoco». Salvo por que llegar a esa conclusión involucra varios saltos de razonamiento muy largos, suena como un nombre que hace sentido.
* En lo personal, me inclino por la explicación mas simple. La idea de que los «Mexicas» vivieran en una ciudad que llamaron «México», y que ambas palabras no tengan ninguna relación entre si me parecería muy extraño. ¿Que tal si «México» significa «Lugar de los Mexicas»? («Mexi» – Mexicas, «-co» – Lugar de…). A mi me suena razonable. Muchos otros pueblos se llamaban como se llamaba su ciudad, en Mesoamérica.
Supongamos que de ahí viene el nombre «México» – El lugar de los Mexicas. ¿De donde salió el nombre «Mexica«?
Ni idea.
Según lo poco que he leido, según la tira de la peregrinación, los habitantes de «Aztlán«, un islote quizás mitológico, llamados «Aztecas» fueron impulsados por Huitzilopochtli a viajar y buscar un nuevo lugar donde vivir, y en el proceso les cambio de nombre de «Aztecas» a «Mexicas». Así nomás. Puro cambio de marca. A medio camino. Eso hace algo de sentido con la idea del «nombre secreto» «Mexitl» o «Mexi» de Huitzilopochtli, salvo por la parte del «secreto». Pero a ciencia cierta nadie lo sabe. Y seguramente nunca estaremos del todo seguros.
Y no olvidemos que los Mexicas eran solo una de las 1,001 tribus que vivían en lo que ahora es México. Si los españoles hubieran llegado 100 años después los Purépechas seguramente serían el reino dominante, y el nombre del país sería «Estados Unidos Purépechas».
En fin, el nombre «México» me sigue pareciendo injusto para el resto del país. ¿Y «Estados Unidos Mexicanos» para sonar a gringos? ¡Por favor! ¿Somos o nos parecemos?

PS. Para lo que crean que solo critico y no propongo en esta entrada (incluyéndome a mi) deberán leer mi siguiente entrada: ¿Y si no México, cómo?

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México: ¿Qué es México?

Posted by El Corsario Negro en 2010-09-01

«No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.»
– Alta Traición – José Emilio Pachecho

Me sumo a Edgar Mora y sus excelente entradas en «La Fabrica de Polvo» en «celebrar» este 200 aniversario del grito de Dolores con entradas hablando de la independencia, la historia y, finalmente, México.

Por ahí empiezo yo: ¿Qué es México?

Ubicación

México se encuentra en América, ocupando la parte sur de Norteamérica y la parte norte de Centroamérica. Principalmente montañoso, presenta un clima principalmente desértico en el norte y selvático en el sur.

Satélite

Originalmente habitado por varias tribus aborígenes (algunas de las cuales desaparecieron en hecatombes ecológicas causadas por ellas mismas), que aunque compartían calendario y mucho de su religión y costumbres diferían en muchas otras cosas, al punto que a la llegada de los españoles en el siglo XVI estuvieron mas que dispuestos de matarse entre ellos cooperando alegremente en su conquista y eventual subyugación. Pero eso no provino las epidemias que diezmaron su población a finales de ese siglo (se estima que solo sobrevivió uno de cada diez, con su costo en cultura e historia, que solo actualmente estamos tratando de reconstruir de los fragmentos que quedaron).

Así que el nacimiento de lo que posteriormente se conocería como «México», ya como una nación unida, surge de la conquista española de todos los territorios desde la mitad de Norteamérica hasta Panamá (es decir, desde la mitad de lo que ahora es Estados Unidos hasta casi toda Centroamérica). Todos estos territorios se llamaron «La Nueva España», y fueron sujetos a un control férreo por parte de la metrópolis durante 300 años, al punto que solo los «peninsulares» (nacidos en España) podían aspirar a los principales puestos políticos y religiosos en la colonia, previniendo de ellos incluso a sus hijos nacidos en América.

También es de hacer notar el gran experimento sociológico realizado por España en estas tierras: un control completo de la población, evitando la introducción de otras etnias que las «autorizadas», un registro puntual del mestizaje que se produjo con la mezcla de esas etnias (a niveles francamente ridículos (1) (2)), haciendo notar que se permitía este mestizaje (a diferencia de las colonia inglesas en América, por ejemplo), y monopolio formal y real de la religión católica.

Tras de la Revolución Francesa y la Invasión Napoleónica de España a inicios del siglo XIX las colonias americanas se independizan, y la Nueva España decide cambiarse de nombre a variaciones de la palabra «México» (Imperio Mexicano, Estados Unidos Mexicanos, et al.) sin que me quede claro (y creo que a nadie) exactamente por qué. De ahí pasa a una etapa de desintegración donde pierde la mitad del territorio norte ante los Estados Unidos (a base de flagrante incompetencia y franca estupidez) y casi toda Centroamérica ante los diversos caudillos de la región (así que no solo perdimos territorio ante los «fuertes» sino también ante los «débiles»).

Mapa

De ahí empezaron las guerras liberales-conservadoras propias de toda latinoamérica por esos años, con el sorprendente resultado de una victoria liberal, que se transformó en una dictadura positivista la cual fracasó, cayó en una «revolución» de todos contra todos que cuajó en un gran cementerio de caudillos y una dictadura perfecta, una de las mas longevas de la historia americana, que terminó por consumirse a si misma con el modelo neoliberal, que no supo implementar sin auto-destruirse.

Ahora «México» está a la deriva, sin saber si va o viene, peleado consigo mismo por mil y un detalles, y trabajando fuerte en ser un estado fallido, mientras gran parte de su población no le queda de otra que irse a otro lado a buscar trabajo o dedicarse al narcotráfico.

Así qué, en resumen, ¿Qué es México?

Bandera

En mi humilde opinión, es lo que queda, lo que sobrevivió.

Lo que sobrevivió de la sobre-explotación de recursos por propios y extraños, epidemias e inundaciones, conquistas y guerras, secesiones y ventas de territorio, corrupción e incompetencia, y por último inmigración y corrupción a niveles suicidas.

Los que quedamos, los que sobrevivimos.

Los necios como Morelos, Juárez o Zapata, los obtusos como Cuauhtlahuac, Cuauhtémoc o Anaya, los suicidas como Nicolás Bravo, Santiago Xicoténcatl o Felipe Ángeles, los adaptables como Malinalli, Nepomuceno Almonte o Lázaro Cárdenas, o los francamente románticos como Primo de Verdad, Riva Palacio o Flores Magón.

Escudo

Le platiqué a Alex la leyenda de como mandaron a los Mexicas, a su llegada al valle de México, a vivir en un islote lleno de serpientes venenosas, con la esperanza de que murieran todos. Unos días después, revisando si ya estaban muertos, fueron invitados por los bien comidos Mexicas a comer tacos de serpiente. Esa es la idea, supervivencia pese a la dificultad. No saber cuando hay que rendirse, cuando se ha perdido la batalla. Quizás no ganar, pero no enterarte que has perdido. Hasta que, un día, como Riva Palacio, te das cuenta que eres el último en el campo de batalla.

Para mi, eso es México.

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