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Relato: La Vaca Esférica en el río Infinito

Posted by El Corsario Negro en 2010-08-30

“Primero, asumamos una vaca esférica…”
– La Vaca Esférica

La Vaca Esferica

La Vaca Esferica

Hace ya muchos ayeres tuve el privilegio de participar en una reunión de Temas Avanzados de Computación, en la hermosa ciudad de Zacatecas, gracias a que trabajaba en la UNAM.

Yo, un novato ingeniero de un par de docenas de años, en unas extraordinarias pláticas de los límites de la computación de la boca de los doctores e investigadores que empujaban el límite del conocimiento. Beber de la fuente. Placer puro.

Y lo que realmente aprendí fue la a veces abismal distancia entre los intereses y puntos de vista de las ciencias y la ingeniería. Observar que lo que saca una sonrisa a un científico puede causar un rictus a un ingeniero, y como lo que nos hace soltar una lágrima de placer a los ingenieros a los científicos les parece una solución “sucia”.

Me excuso de antemano señalando que los científicos tienen todo mi respeto, creo su trabajo es vital para el avance de la humanidad, y son personas con capacidades intelectuales admirables. Pero, desde el humilde punto de vista de los ingenieros, son raros que normalmente están caminando por las nubes. JeJe.

Al grano… En una muy interesante plática de algoritmos de búsqueda estaba yo garabateando a toda velocidad tratando de comprender los algoritmos presentados, así como los cálculos que median su desempeño, para identificar el óptimo. Uno de ellos encendió mi imaginación y curiosidad:

– Imaginen que caen de un avión sobre la selva, y no saben donde están, excepto que están a la orilla de un río. Saben que normalmente hay asentamientos humanos a las orillas de los ríos, pero no saben en que dirección estará el próximo. ¿Cual es el algoritmo de búsqueda mas eficiente para encontrar el asentamiento?

Después de una exposición muy compleja, se nos presentó como el mejor algoritmo uno donde caminas un paso en un sentido, dos en el otro, 4 de regreso, 8 para el otro lado, y así sucesivamente. Yo, creyéndome un mago de las matemáticas, me parecía que era muy ineficiente. Finalmente, estaba pasando por mis propios pasos una y mil veces. De hecho, si caminara en una dirección hasta encontrar el fin del río, y en caso de no encontrar nada, regresar ha buscar el otro extremo, me parecía, en mis cálculos, una mejor solución (en la mitad del tiempo de hecho la solución era la mínima posible).

Imprudente y jovenzuelo, alcé la mano, y con la seguridad que da el no tener idea de lo que se hace, hice mi pregunta al doctor que nos había explicado su trabajo.

El sonrió, y con la calma que se le explica a un niño que hay que lavarse las manos después de ir al baño, me dijo:

– Tu algoritmo es mas eficiente, pero solo funciona si el río es finito. El mio es óptimo cuando el río es infinito.
La claridad de su respuesta me impactó. Si alguien hubiera podido ver en la frecuencia del espectro donde se registra el aprendizaje, hubieran visto como mi cerebro resplandecía, si tan solo por un segundo.

¡Su algoritmo era falso!

¿Falso?

Si, falso, en cuanto a que no corresponde con la realidad. Como abstracción matemática era genial, pero era la solución a un problema que no podía existir en la realidad, por lo tanto, era falso. Inútil. Simplemente, un ejercicio intelectual. Cómo decíamos en Ingeniería, era decir, con certeza matemática: “Si mi abuelo tuviera ruedas, sería bicicleta”. No tiene ruedas, así que todo lo demás era falso, aunque se hubiera comprobado matemáticamente.

Se que un científico me puede rebatir, con toda la razón del mundo, que esos “ejercicios mentales” de hecho son la base y fundamento de la ingeniería y gran parte del conocimiento humano. Sin embargo, desde el punto de vista de la ingeniería, donde todo se circunscribe a problemas y soluciones reales, no deja de ser algo “abstracto”. En nuestra experiencia nunca hay ríos infinitos, solo escasez de agua.
Y el día de hoy al leer sobre el premio Emmy al actor principal de “The Big Bang Theory” encontré el chiste de la vaca esférica, la cual me hizo recordar mis aventuras académicas del milenio pasado. Anexo mi traducción de la historia.

Los cada vez mas bajos precios de la leche hicieron que el granjero tomara medidas extraordinarias. Dos años antes, trató con “Beethoven para Bovinos”, con una reducción en la producción del 2%. El año pasado contrató a unas brujas de otro estado para que ayudaran con magia, pero al parecer sus hechizos no funcionaban a distancia. Así que fue a la universidad para consultar con un poder mayor, un físico teórico. El físico escuchó su problema, hizo algunas preguntas, y aceptó el cometido, y comentó que debería tomar solo unas horas el resolverlo. Varias semanas después llamó al granjero, y le dijo: “He resuelto su problema. La respuesta fue mas complicada de lo que había pensado y voy a presentarla mañana en un seminario teórico”. El granjero encontró en el seminario un puñado de gente tomando té y comiendo galletas, ninguno de los cuales parecía ser un granjero. Al iniciar la plática el granjero va al pizarrón y traza un gran circulo:
– Primero, asumamos una vaca esférica…
(Ya pueden reír…)

Bueno, algunas noches, cuanto tengo pesadillas, sueño que estoy perdido en un enorme río infinito, y no recuerdo la formula exponencial que definía que algoritmo era el mas eficiente para regresar a casa.

PS. Uno de esos días de ciencia y algoritmos me senté con las piernas cruzadas, de tal forma que se me cortaba la circulación. Al dejar de sentirlas dejé de preocuparme. Al terminar las pláticas, me levanté del asiento rápidamente y me fui de bruces sobre de un par de piernas las cuales no obedecían mis ordenes, ni enviaban señales a mi cerebro. Lo gracioso fue verme, con un grupo de preocupados doctores en ingeniería preguntándome si estaba bien, mientras trataba de arrastrarme con los brazos de regreso a un asiento, con una sonrisa y una nueva perspectiva de como se sienten los paralíticos. Ahora procuro moverme cuando estoy sentado.

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