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Política: Matrimonio entre homosexuales

Posted by El Corsario Negro en 2010-03-05

“Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.”
Declaración Universal de Derechos Humanos – Naciones Unidas

Hoy pensaba escribir sobre el 81 cumpleaños del PRI, y verter toda mi malaleche mentándoles la madre, la abuela y el golden-boy, pero los buenos sentimientos ganaron mi corazón, y mejor voy a escribir del amor: Hoy se legalizó el matrimonio entre homosexuales en la Ciudad de México.

Bandera del Arcoiris

Bandera del Arcoiris


¿Y eso a mi qué?

Bueno, yo me considero a mi mismo anarquista. Creo que el gobierno debe ser lo más pequeño posible (con límite 0) y debe mantenerse lejos de los derechos y las libertades de los ciudadanos. Lo que dos adultos decidan y hagan entre ellos, mientras sea de mutuo acuerdo, sin engaño y dolo, no es asunto de nadie mas.

Y decir que no me gusta de altos y bajos, blancos y negros, hombre y hombre anden tomados de la mano ya que atenta contra la “moral” o “las buenas costumbres” es un reverendo rebuzno. Nadie tiene derecho a imponer sus gustos a los demás, y en asuntos de etiqueta cada quién puede decidir la propia, y debe tolerar la de los otros.

Así pues, consistente con mis ideales libertarios, creo que la decisión de salir a pasear, ir al cine, comer, tomarse de la mano, besarse, tener relaciones sexuales, casarse o divorciarse es una facultad exclusiva de los involucrados, y aunque los demás podemos opinar o aconsejar, en ningún momento podemos interferir, condenar o discriminar. El pensar que el gobierno (o la iglesia, o la comunidad) tiene el derecho (o la obligación – háganme el fregado favor) de decidir quién si o quién no se puede coger (o casar) a quién es un recuerdo de la edad media. Un recuerdo autoritario y retrógrada.

El amor es algo hermoso. Amar al prójimo ¿No se supone es el credo de los cristianos? Sin embargo parece que solo aceptan ciertos tipos de amor (curiosamente le dan menos importancia a impedir que los curas violen niños que a evitar que los homosexuales se casen). Hipócritas. Retrógrados. Discriminadores. Homofóbicos todos ellos. (Y violadores de niños en el caso de la jerarquía).

Ya un representante del PAN lo dijo: “La Ciudad de México se volverá la Jaula de las Locas”. ¡Pues bienvenidas sean! Me alegro profundamente de vivir en una ciudad donde se es libre de gritar a los cuatro vientos que uno ama a otra persona, sin importar el sexo de esta, y el propio. Una ciudad donde el gobierno da fe de una unión, sin poder prohibirla o restringirla. Si el precio de la libertad es ser una loca, yo pido ser la mas loca de todas. ¡Viva la libertad! ¡Viva el amor!

Y respecto a adoptar niños. ¡Por favor! Hay muchos huérfanos, y pocas personas dispuestas a adoptarlos. Y el orfanato nunca será mejor que una amorosa familia. Y si alguien cree que puede hacerlo mejor que una pareja homosexual, pues por favor, adelante, adopten al propio. El niño que adopten se los agradecerá.

Debería adoptar un niño.

Bueno, regresando al punto.

Tengo que aceptarlo. Todavía me desconcierta un poco ver una pareja homosexual, tomada de la mano, paseando por el parque o en la cola del cine. Todavía me sonrojo. Todavía tengo una sonrisa nerviosa al pensar en ello. El error es mio. El que tiene que aprender soy yo. Me esfuerzo. En silencio, a la distancia, los saludo y los felicito. Necesitamos mas gente como ellos, dispuestos a amar y defender su amor.

Pero lo que realmente deseo es que mis hijos no los distingan. Que para ellos esas parejas sean invisibles, normales, comunes. Que para ellos no exista ninguna distinción especial con ellas. Que si un amigo de ellos tiene dos padres del mismo sexo no les parezca raro o digno de mencionar.

Solo quiero, que a futuro, para mis hijos y sus compañeros, la discriminación sexual sea cosa del pasado.

Y hoy, en la gris y monstruosa Ciudad de México, se dio un paso hacia ese futuro.

Yo, por uno, sonrío.

PS. ¿Han notado que bonita bandera?

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3 comentarios to “Política: Matrimonio entre homosexuales”

  1. A mí me pasa lo mismo. Tanto que apredender…

  2. Fe de erratas: donde dice “apredender”; debe decir “aprender”…
    Saludos.

  3. Mili said

    VIVA EL AMOR. ¡CUIDADO!, NO CONFUNDIRLO CON LA PERVERSIÓN.

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