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Día 13,030: ¿Tengo vergüenza de ser ateo?

Posted by El Corsario Negro en 2007-11-10

“Tus hijos están creciendo como animalitos, porque no los llevas al templo.”
Regaño de mi abuela Ofelia respecto a la carencia absoluta de religión de mis hijos

Durante la fiesta de primer cumpleaños de Helena, vi, después de mucho tiempo, a mi abuela Ofelia.

Su esposo, mi abuelo Lauro, fue un misionero Evangélico. Ellos vivían en carne propia aquello de “amar a Dios en tierra de Indios”. Literalmente.

De ahí para acá algo salió muy mal (muchos dedos señalan a mi padre😉 ) de forma que yo acabé siendo “ateo practicante”. No creo en Dios, y creo que la creencia en cualquier tipo de entidad “sobrenatural” debe desaparecer como imperativo para el avance de la humanidad (aunque no a la fuerza, únicamente con el uso de la razón).

¿Entonces por qué me avergüenza decirlo enfrente de mis dos abuelas? ¿Por qué, cristianamente, volteo la otra mejilla y las dejo regañarme impunemente ante mi falta de asistencia a la iglesia (o cualquier otro tipo de practica religiosa)?

¿Estoy, en el fondo, apenado de ser ateo? ¿Me avergüenza haber perdido la fe que existía en tan amplia cantidad, y con tanta fuerza, en mis abuelos y abuelas?

Creo que no. Creo que lo hago por respeto. No por respeto a creencias las cuales creo equivocadas y dañinas (al largo plazo), sino por respeto a esas personas las cuales han vivido toda su vida siguiendo y aplicando lo que ellos creen es la verdad, con valor (mucho valor) y constancia.  No obtendría nada bueno de discutir con mis abuelas. Sería una batalla donde no han nada que ganar, y hay mucho por perder.

De las últimas cosas que hice con mi abuelo Lauro antes de morir fue discutir con el por asuntos de fe. No valió la pena. Me entristece que nos hallamos despedido con un disgusto por algo tan vacío e insulso como el número de ángeles que caben en la punta de un alfiler. No quiero repetir ese error con mis abuelas.

Y si eso significa que me deje regañar por ellas, las amo y creo que es un pequeño sacrificio que puedo, y quiero, hacer.

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