La Calavera

La Vida, el Universo, y todas las cosas

  • No mas Sangre

    No mas Sangre

  • Categorías

  • Archivo

  • Mas leídos

  • RSS Recomendado

    • Ha ocurrido un error; probablemente el feed está caído. Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Banners

    WordPress

    Get Firefox

    Get Thunderbird

    Ubuntu - Linux for Human Beings

    Fotograf�as del Corsario Negro en Flickr

    The Hitchhickers Guide to the Galaxy

    Dilbert

Artículo: Casi 40 años y no se olvida

Posted by El Corsario Negro en 2007-10-08

“Nacidos para perder, pero no para negociar”
Paco Ignacio Taibo II

Cuando niño, arropado en la cama, mi papá me contaba historias, como a cualquier otro niño. Pero no eran historias de un libro. No eran cuentos clásicos. No era el resumen de las telenovelas del momento.

Lo que me contaba eran las versiones levemente modificadas (en algunos casos mucho) de conflictos mundiales, de batallas antiguas, de la historia dl mundo. Las aventuras de filósofos griegos (Arquímedes en Siracusa), familias del Medioevo (la vida y obra de Carlos Martell, Pipino el Breve y Carlomagno) o aventuras de los exploradores del mundo (La expedición de Scott a la Antártida). Pero de entre todas esas historias, mis favoritas eran las suyas propias. Las travesuras que hizo en secundaria, su vida como abogado democrático mexicano, sus expediciones alpinas a los volcanes y, por supuesto, su participación en el movimiento estudiantil de México, en 1968.

En la oscuridad, en la noche, escuchaba las narraciones de batallas entre estudiantes y granaderos en el zócalo. De la toma por la fuerza del Casco de Santo Tomás, de la entrada de tanques en Ciudad Universitaria, de huidas fugaces, de arrojo ante un enemigo salvaje, de suerte, mucha suerte, ante el prospecto de la captura, cárcel y muerte.

Narraciones excelentes, todas ellas.

El 2 de octubre pasado se cumplieron 39 años de la matanza en la Plaza de las tres culturas. Paco Ignacio Taibo II (que, no me canso de recordarlo, alguna vez serví como chofer) hace un excelente escrito sobre la fecha, tras de 39 años de distancia. Quizás ellos están un poco más viejos que entonces, pero sus hijos recordamos.

Casi 40 años y no se olvida

Esta noche, en la penumbra, le platicaré a mis hijos una historia. Una historia de sus abuelitos rojos. Una historia de estudiantes que hace 39 años se enfrentaron al gobierno. Un historia que, 39 años después, no se olvida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: